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Del Revés: Todas las emociones son necesarias

22 Jul

Hace unos días Pixar estrenó su nueva película Del Revés (Inside out). Este film reivindica el papel de pixar1las emociones en nuestras vidas, cómo influyen en nuestra toma de decisiones y la manera en la que pueden afectar a nuestros recuerdos. Pero no se detienen ahí, de forma sencilla y divertida muestran el proceso que sigue nuestro cerebro para generar memorias a corto plazo, cómo necesitamos el sueño para que éstas se conviertan en recuerdos a largo plazo y el modo en el que un gracioso olvido va podando todos aquellos datos que ya no utilizamos. Además, muestra de forma simplificada cómo se va formando la base de nuestra personalidad a modo de pequeñas islas.

Pese a que el pensamiento racional o el abstracto solo aparecen como una pincelada dentro de este mundo centrado en las emociones, deja claro el mensaje de que todas y cada una de ellas son necesarias, ensalzando el papel de emociones no tan deseables, como es el caso de la tristeza.

Como concluyen varios expertos, es cierto que la película se centra solo en cinco emociones pero de haber utilizado el amplio abanico de emociones que sentimos y la mezcla que entre ellas suele hacerse habría sido mucho más complicada de hacer y  de entender.

En este film disfrutarán tanto mayores como pequeños, y representa una buena oportunidad para pasar un rato divertido en familia mientras se cultiva su inteligencia emocional, esa a la que hasta ahora no se le ha prestado demasiada atención.

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¿Cómo actuar ante la Ansiedad por Separación de mi hijo?

30 Sep

miedo separEn el último post dirigido a mamás y papás hablábamos de la vuelta al cole y de las claves para que el retorno resultara más sencillo a pequeños y adultos. Ahora que ya hemos superado el primer mes esperamos que todo haya ido fenomenal y sino no os preocupéis porque el post de hoy pretende esclarecer qué les ocurre a aquellos niños que siguen experimentando ansiedad a la hora de separarse de sus padres, en qué consiste este trastorno y algunas claves para hacerle frente.

¿Es lo mismo la ansiedad por separación que el trastorno de ansiedad por separación (TAS)?

Alrededor de los 8 meses los bebés empiezan a entender que los objetos y personas que no pueden ver no dejan de existir, sino que se han ido. Aunque quizá no lo sabíais todos habéis sido testigos de esta fase, cuando el bebé no deja de coger un objeto y tirarlo al suelo para luego al recuperarlo volverlo a lanzar… A partir de esta edad y conforme va creciendo aprende que es un ser individual y diferenciado de sus padres por lo que empieza a sentir miedo ante la separación y frente a la presencia de personas extrañas. Esta ansiedad aumenta hasta alrededor de los 15 meses y a partir de aquí empieza a declinar. Es habitual experimentar esta sensación ante situaciones nuevas de separación durante la infancia, como la primera vez que van al colegio.

Sin embargo, cuando esta ansiedad perdura en el tiempo y afecta significativamente a la vida del menor y a su entorno es cuando empieza a hablarse de trastorno de ansiedad por separación.

¿Cuáles son los principales síntomas del trastorno de ansiedad por separación?

  • Malestar excesivo y repetitivo ante la posibilidad de separarse (llanto, rabietas, tristeza, apatía o retraimiento social) o ante la separación de sus padres, abuelos o personas que suelen cuidarles.
  • Preocupación elevada y continuada por perder a sus cuidadores o porque pueda pasarles algo malo.
  • Preocupación elevada y continuada por que alguna situación o suceso provoque la separación.
  • Resistencia o negación a ir al colegio u otro lugar que les obligue a separarse.
  • Negación a ir a dormir sin una persona significativa cerca.
  • Pesadillas recurrentes acerca de la separación.
  • Quejas frecuentes de malestar físico (náuseas, dolores gástricos, cefaleas o vómitos) ante la anticipación u ocurrencia de la separación.

Estos síntomas deben darse al menos durante un mes para que se consideren significativos.

¿Qué podemos hacer para ayudar al niñ@ con este trastorno?

  • Graduar el tiempo de las separaciones. Empezar por separaciones breves, (de algunos minutos) que poco a poco vayan alargándose en el tiempo de modo que ellos vayan ganado confianza.
  • Establecer normas. Contarle al niño lo que va a pasar cuando el adulto se marche y lo que queremos que haga, así sabrá lo que va a ocurrir (ej. Ahora yo me voy a ir y tú te quedarás en casa con la abuela, tienes que quedarte con ella, yo volveré en 10 minutos).
  • Instaurar una rutina. Repetir los mismos pasos cuando vamos a dejarlos, si es posible que se queden siempre con la misma persona hasta que vayan superando su ansiedad.
  • Despedirnos siempre. Realizar un ritual de despedida como darse un beso o decir adiós evitando salir a escondidas cuando están entretenidos, ya que esto no hará más que aumentar su miedo fomentando la idea de que en cualquier momento su madre/padre pueden desaparecer.
  • Premiarlos a nuestra vuelta mediante elogios y observaciones positivas ante los pequeños avances.
  • Estar seguro ante la separación. Si los padres se sienten inseguros o angustiados cuando van a dejar al niño transmitirán y fomentarán estas emociones en sus hijos haciendo que estén aun más preocupados por el hecho de separarse.
  • Animarle a conocer a otros niños potenciando el contacto social y aumentando el apego con sus iguales.

Si persiste en el tiempo es recomendable acudir a un especialista que pueda ayudarnos a aplicar las técnicas clínicas necesarias para superarlo de manera más efectiva.

El TAS no es un trastorno exclusivo de la infancia, existiendo también entre los adultos.

Preparando la Vuelta al Cole Sin Lágrimas

2 Sep

vuelta al cole

Sólo queda una semana para la tan esperada “vuelta al cole”, los más jóvenes de la casa tienen que ir preparándose para la vuelta a la rutina y a los horarios, al igual que sus padres, que tiene que ultimar los detalles de los nuevos libros, material escolar y volver también a sus quehaceres habituales. Sin embargo, esta vez vamos a centrarnos en los pequeños y a aprovechar estos días para que la adaptación de la piscina al patio sea más llevadera.

En primer lugar hablamos de los veteranos, de los niños que un año más van a reencontrarse con sus amigos de siempre, quizá cambien de aula y de maestro, pero es el centro que ya conocen y saben lo que pueden esperar del nuevo curso. Es importante ponerse en su lugar y tener en cuenta que para ellos también puede representar un esfuerzo cambiar los días de verano con horarios muy flexibles y con muchísimo tiempo libre por el calendario y las obligaciones escolares. Por ello, os proponemos algunos trucos:

1.    Volver del lugar de vacaciones algunos días antes. Esto es positivo tanto para los menores como para los adultos, así pueden reencontrarse con su entorno habitual, su habitación, su cama y sus juguetes, a la vez que poco a poco se restablecen sus horarios de comida, sueño, ocio… para que volver a madrugar todos los días no les pille por sorpresa.

2.    Resaltar lo positivo. Es esencial que los padres tengan una actitud positiva hacia la vuelta a la rutina, ya que los niños tienden a aprender y comprender las cosas a través de sus padres. Si ellos se muestran angustiados y hastiados por el “volver a empezar” los peques también se sentirán así. Es preferible resaltarle las cosas buenas que se va a encontrar: sus amigos, a los que contarle todas las cosas que ha aprendido durante el verano, el nuevo reto que representa un nuevo curso, porque cada vez es más mayor y más capaz de hacer las cosas, volver a las actividades extraescolares que tanto le gustaban y seguir manteniendo cierto tiempo para disfrutar del ocio con sus padres.

3.    Hacerle partícipe. Cuando le preguntamos la opinión a un menor le transmitimos que nos importa lo que piense, lo cual refuerza su autoestima, por ello es aconsejable hacerlo en situaciones como ésta, donde se va a decidir qué material escolar se compra, cómo va a ser la mochila nueva (si es necesaria), etc.  Hablar sobre la vuelta al cole, que os acompañen a hacer las compras necesarias y que sean ellos los que elijan algunas de las cosas les ayudará a ilusionarse con la novedad y a tener más ganas de estrenarlo todo y enseñárselo a sus compañeros. Así mismo, ojear los nuevos libros con ellos y generar expectativas positivas de lo que van a aprender también hará que empiecen con más ganas.

Y PARA LOS QUE ENTRAN AL COLE POR PRIMERA VEZ…

Ahora sí ha llegado el momento de centrarse en los más pequeños, en los que van a ir al cole por primera vez. En la mayoría de los casos esto sucede a los tres o cuatro años de vida. A pesar de no formar parte de la educación obligatoria muchos padres necesitan contar con ello para poder compaginar su vida familiar con su vida laboral y a su vez, es positivo para el proceso de socialización de los niños. Sin embargo, esta primera experiencia con el colegio puede generar angustia y ansiedad en los hijos y en los padres que los dejan por primera vez. Los consejos anteriores son aplicables también en esta ocasión, pero os aportamos algunos más que se adecuan mejor a las necesidades de esta etapa.

1.    Confiar en el lugar en el que dejas a tus hijos. Como se ha señalado anteriormente, es importante que los padres estén tranquilos cuando vayan a dejar a sus hijos en el colegio, haciéndolo con naturalidad. Conocer el centro de estudios o tener alguna referencia sobre el profesor que van a tener puede ayudar a generar mayor confianza y tranquilidad.

2.    Apoyarlos mucho, sobre todo las primeras semanas. Es probable que los niños sientan miedo, ansiedad o timidez por alejarse de sus padres y llegar a un lugar nuevo en el que no conocen a nadie. Por ello, es posible que presenten algunas conductas que ya parecían superadas, como mojar la cama. Debe afrontarse con calma y naturalidad, dejando un periodo de adaptación de una o dos semanas.

3.     Hablarles de cuál va a ser el nuevo funcionamiento. Saber lo que va a pasar es algo fundamental para los niños y ayuda a disminuir su ansiedad, así hablarles de cuáles van a ser sus nuevos horarios, qué van a hacer allí o qué se van a encontrar les preparará para la novedad. Del mismo modo, antes de que empiecen las clases podemos ir con ellos hasta el colegio y recorrer los alrededores  para que vayan familiarizándose con el lugar.

4.    Al final SIEMPRE se vuelve a casa. Dejar al niño en el colegio no ha de vivirse como un “adiós” sino como un “hasta luego”, puesto que después del horario establecido siempre habrá una persona de confianza que acude a recogerlo sin retrasarse. Es recomendable que sea alguno de los padres el que realice esta tarea, al menos durante el periodo de adaptación, pese a que esto no siempre es posible.Horario Escolar
La impresión que se lleven del primer curso de colegio influirá en las expectativas de los siguientes, por ello es importante que sea algo agradable y que poco a poco se sientan más autónomos en el nuevo entorno. Si los síntomas de malestar perduran después de dos semanas habrá que consultar a un especialista para descartar un posible trastorno de ansiedad por separación, entre otros, del cual hablaremos en un nuevo post.

Los hábitos de sueño de los bebés ¿Dejarle llorar o atender al primer llanto?

29 Jul

Hoy estaba en la piscina disfrutando de uno de esos libros de Punset que abren debates sobre el comportamiento humano, en este caso sobre el eterno dilema relacionado con los hábitos de sueño de los más pequeños de la casa. ¿Qué pasa con ese Estivill que solo quiere hacer llorar a los niños? ¿Es ese el método que hay que seguir o es mejor evitar que llore cueste lo que cueste? Curiosamente y sin quererlo hemos llamado la atención de una madre que estaba lo suficientemente cerca para escucharnos y que no ha dejado de hacerlo mientras debatíamos al respecto, por ello creo que es interesante escribir sobre este tema.

Lo primerMother with Baby at Homeo es entender que cada bebé es único, por tanto habrá cosas que os funcionarán mejor que otras con vuestro hijo y lo importante es ir probando qué va mejor con sus características personales y con las vuestras. Lo segundo es que es vital para ellos dormir mucho puesto que su cerebro está en continuo desarrollo y expansión y dormir es la forma que tienen de consolidar toda esa información del mundo que están conociendo, por ello no es recomendable que lo hagan en brazos de una persona que antes o después se moverá interrumpiendo su descanso.

El método de Estivill ha demostrado ser eficaz siempre que los padres tengan la fortaleza necesaria para realizarlo hasta el final, ya que si se dan por vencidos a mitad del proceso el niño entenderá que tiene que llorar media hora más para que alguien acuda, lo cual empeora la situación. Eso sí, hay que transmitirle cercanía y seguridad en todo momento y evitar que sufra un estrés demasiado intenso.

Los otros métodos que hablan de atenderlo continuamente y evitarle sufrimiento son también una excelente opción entendiendo que no es cuestión de cogerlo en brazos al primer sollozo sino intentar calmarlo quedándose al lado de la cuna/carro, hablándole, acariciándole y haciéndole sentir que sus padres están ahí.

Conforme aumente la edad se irá avanzando en estos hábitos de sueño que mejorarán la calidad de vida de toda la familia.

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